EL CURIOSO CASO DE BENJAMIN BUTTONThe Curious Case of Benjamin Button
Dir.: David Fincher
Con: Brad Pitt, Cate Blanchett y Joeanna Sayler
El Curioso Caso de Benjamin Button es ciertamente una película para ver en el cine. Visualmente, es de lo más espectacular que se vio en los últimos años; el laburo de la gente de maquillaje y efectos especiales es descomunal, y hace que la metamorfosis del personaje principal sea aún más impactante. Por otra parte, los planos que utiliza Fincher y los tonos azulados y sepia son más que acertados. En fin, del lado técnico hay poco y nada de qué quejarse: la película se ve de lujo.
Pero una película que se ve bien no es necesariamente buena sin un guión que esté a la altura. Ese es el caso de Benjamin Button. La primera parte de la película es amena y disfrutable, condimentada con un par de escenas memorables (particularmente el ataque al submarino nazi: cine puro; inquietante y espectacular). Pero llegando a la mitad de la película, el guionista Eric Roth empieza a bombardear el film con varias sensiblerías de manual (¿era necesario que la historia la cuenten en un hospital de New Orleans durante el huracán Katrina?), reflexiones pedorras acerca de la vida y la muerte que fallan en su intento de ser profundas, y sobre todo, una trama romántica que más que conmover, aburre. Aparte de eso, hay ocasiones en las que el film empieza a parecerse peligrosamente a esa otra peliculita escrita por Roth sobre otro muchacho especial, de apellido Gump (es más: la estructura es prácticamente idéntica a la de la protagonizada por Tom Hanks), provocando un incómodo sentimiento de déja vu. El mayor crimen del film, sin embargo, es cómo se sacrifica una premisa interesantísima para terminar cayendo en lugares comunes. Es decir, tenemos a un tipo que va haciéndose más joven cada día que pasa, lo que podría generar una gran cantidad de jugosas subtramas... y, ¿en qué nos concentramos? En si Daisy, su amor de toda la vida, le da bola o no. Finalmente, termina dando la impresión que si Button hubiera sido un sujeto común y corriente, su historia no merecería ocupar 2 horas y media de nuestra atención.
Los papeles protagónicos dejan un poco que desear. Brad Pitt está bien cuando interpreta al joven anciano, pero cuando crece y sus facciones demuestran su belleza, parece estar haciendo un comercial de jeans más que un film épico. Cate Blanchett no pincha ni corta, aunque quizás se deba a que nunca logré conectarme con su personaje de Daisy; me pareció poco interesante y por ende, disfruté más de los momentos en que ella no aparecía en pantalla. Cosa que hacia el final se torna difícil, cuando, en una extraña vuelta de tuerca, se transforma en la protagonista de la película. Los actores secundarios son lo que terminan llamando más la atención, particularmente Taraji P. Henson, quien hace el rol de la madre adoptiva de Benjamín Botón y se gana la simpatía del espectador; y Jared Harris en su papel de un capitán borracho y aficionado a las prostitutas.
Benjamin Button termina siendo una experiencia con sus puntos altos, pero finalmente frustrante y muy decepcionante. Eso sí: mientras le den su muy merecido galardón de Mejor Director a David Fincher (responsable de 3 peliculones como Seven, El Club de la Pelea y Zodíaco), todo bien.
5.50/10
Pero una película que se ve bien no es necesariamente buena sin un guión que esté a la altura. Ese es el caso de Benjamin Button. La primera parte de la película es amena y disfrutable, condimentada con un par de escenas memorables (particularmente el ataque al submarino nazi: cine puro; inquietante y espectacular). Pero llegando a la mitad de la película, el guionista Eric Roth empieza a bombardear el film con varias sensiblerías de manual (¿era necesario que la historia la cuenten en un hospital de New Orleans durante el huracán Katrina?), reflexiones pedorras acerca de la vida y la muerte que fallan en su intento de ser profundas, y sobre todo, una trama romántica que más que conmover, aburre. Aparte de eso, hay ocasiones en las que el film empieza a parecerse peligrosamente a esa otra peliculita escrita por Roth sobre otro muchacho especial, de apellido Gump (es más: la estructura es prácticamente idéntica a la de la protagonizada por Tom Hanks), provocando un incómodo sentimiento de déja vu. El mayor crimen del film, sin embargo, es cómo se sacrifica una premisa interesantísima para terminar cayendo en lugares comunes. Es decir, tenemos a un tipo que va haciéndose más joven cada día que pasa, lo que podría generar una gran cantidad de jugosas subtramas... y, ¿en qué nos concentramos? En si Daisy, su amor de toda la vida, le da bola o no. Finalmente, termina dando la impresión que si Button hubiera sido un sujeto común y corriente, su historia no merecería ocupar 2 horas y media de nuestra atención.
Los papeles protagónicos dejan un poco que desear. Brad Pitt está bien cuando interpreta al joven anciano, pero cuando crece y sus facciones demuestran su belleza, parece estar haciendo un comercial de jeans más que un film épico. Cate Blanchett no pincha ni corta, aunque quizás se deba a que nunca logré conectarme con su personaje de Daisy; me pareció poco interesante y por ende, disfruté más de los momentos en que ella no aparecía en pantalla. Cosa que hacia el final se torna difícil, cuando, en una extraña vuelta de tuerca, se transforma en la protagonista de la película. Los actores secundarios son lo que terminan llamando más la atención, particularmente Taraji P. Henson, quien hace el rol de la madre adoptiva de Benjamín Botón y se gana la simpatía del espectador; y Jared Harris en su papel de un capitán borracho y aficionado a las prostitutas.
Benjamin Button termina siendo una experiencia con sus puntos altos, pero finalmente frustrante y muy decepcionante. Eso sí: mientras le den su muy merecido galardón de Mejor Director a David Fincher (responsable de 3 peliculones como Seven, El Club de la Pelea y Zodíaco), todo bien.

6 comentarios:
Jaja, es verdad lo de las reflexiones sobre la vida. Button es una película romántica que no termina de hacer llorar cuando tiene que hacer llorar... no necesita reflexiones!
Y también es verdad que se parece mucho a Forrest Gump en varios momentos. Sobre todo en la relación con Daisy, es muy parecido al que Gump tiene con Jenny. Pensé exactamente lo mismo mientras la veía.
Sin embargo, creo que los personajes están muy bien la mayoría. La idea de que Brad Pitt parezca salido de una publicidad de jeans tiene su sentido también, che! Lo veías como un pobre viejo y de repente salió del capullo y es un bombon total! Ahí la Daisy se da cuenta que el viejito estaba bueno, jejeje. En fin.
Saludos, chino!
Con respecto a los personajes: el capitán Mike y la madre adoptiva me gustaron bastante. Igual que el viejo que sobrevivió a 7 rayos... sus apariciones son muy simpáticas.
De los principales, Benjamin me gustaba hasta convertirse en... bueno, Brad Pitt. Daisy nunca me importó realmente, es un personaje aburrido.
¡Saludos, Ju!
una preguntita: ?por que te llaman chino?
¡Hola, Ula!
Me dicen "Chino" porque cuando sonrío tengo los ojos "achinados". No sé si se entiende...
¡Un beso!
Lo del rayito fue un lindo descompresor.
Me jodió que volvieran tantas veces al hospital...
Pat: Es verdad lo de la ida y vuelta al hospital. Mataba la fluidez del relato.
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